martes, 29 de mayo de 2018

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Las Vacunas!!

Cuando mi hija tenia un año, llegaron a casa unas vacunadoras para completar su esquema, era la primera vez donde seria consiente de lo que pasaría, así que trate de explicarle, sin embargo ella seguía asombrada con lo que veía, después de algunas firmas y papeleo, la alce y llego el momento del pinchazo, me miro con los ojos aguados y dijo algo que retumbo en mi cabeza: ¿Por qué si me estoy portando bien? Yo como mamá adulta entiendo que una vacuna evita enfermedades al futuro, que lejos de ser un castigo es un pequeño dolor que la preservará, que es necesario para su correcto desarrollo, pero ella solo sentía que la persona que la ama, la estaba sosteniendo con fuerza para ser lastimada, percibía como castigo el dolor por el que estaba pasando y aunque lloramos juntas, ella no lograba entender que era lo correcto y además necesario.

Ese momento me hizo entender que muchas veces me he sentido como ella, que he mirado al cielo con los ojos llorosos sin entender por que todo se ha puesto al revés, por que si Dios me ama no me evita el dolor o el sufrimiento, pero una palabra viene a mi:

La tristeza según Dios produce un cambio de vida que lleva a la salvación (2 Corintios 7:10)

Entonces concluyo que también me esta preservando, que no tengo un Dios cruel y duro como a veces solemos pensar, sino mas bien uno que puede ver mas allá, que me conoce y sabe lo que necesito, que me prepara, me enseña, me sana, me fortalece y me cuida como nadie. Creo que todos hemos dudado en algún momento, pero se vale preguntar, como mi hija lo hizo, se vale sacar el dolor del corazón y no dejarlo incrustado en el alma como una verdad.

Con quienes lo honran, Dios es tan tierno, como un padre con sus hijos. (Salmo 103:13) Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien (Romanos 8:28)

Ese día

Ese día

Día Sombrío

El 22 de noviembre de 2019, enfrentábamos un reto como Empresa de Eventos. En un mismo fin de semana teníamos el compromiso de atender 400 personas de forma simultánea en una celebración de Parejas y al día siguiente 100 personas más para celebrar XV años. En el ambiente se vivía cierta incertidumbre , ya que en la ciudad Bogotá iniciaba un paro nacional.

Ya finiquitando detalles esa mañana, sucedió lo inesperado, un accidente en la moto dejaba a Samuel (Mi esposo) por fuera de lo planificado, una varilla (oxidada) de un implemento que llevaba, hizo que la direccional se bloqueara y esta misma al caer se enterró en su pantorrilla derecha causando un impacto profundo, perforo la piel, lo milagroso es que el pantalón no se rasgó, lo que le resguardo de una infección de alto nivel y de peores cosas.

La situación de orden publico cada vez estaba mas compleja, el transporte proyectado para llegar al evento quedo en medio de un bloqueo y cancelo la recogida de los elementos de montaje y personal y yo quede retenida en medio de manifestaciones mientras salía del lugar de atención medica por casi una hora. La tensión aumentaba.

Al medio día las cosas no estaban tan claras, sin embargo el respaldo de la familia, hizo que el equipo se multiplicara, un pequeño carro de transporte acepto el reto de maniobrar en medio de la difícil situación y a Samuel le dieron salida, luego de suturarlo.

Así que dividimos las personas del equipo para alcanzar a cubrir todas las necesidades , una parte con Samuel, otros en el camión y yo me quede con la moto y una persona más del equipo, llevaba la cámara fotográfica, dinero y el celular. No había avanzado mas de una cuadra, cuando frene para ver que ruta tomar y en segundos, un par de jóvenes se acercaban mirando hacia todo lado, con dos de sus cómplices a un lado de nosotras, solo Dios nos libro de haberlo perdido todo, pudimos acelerar y en contravía logramos dejarlos atrás, aun cuando corrían bastante rápido.

A las 3 de la tarde, logramos llegar al lugar donde se ejecutaría el Evento (Eso ya era un milagro de talla mayor), y al instante nos enteramos de el anuncio extraordinario de un toque de queda en la ciudad, lo que hizo que la cena se adelantara una hora, el desafío era alto, por la cantidad de personas a atender y el montaje que tenia que organizarse en dos horas, sin embargo por causa de la situación de mi esposo llegaron manos extras y a la hora acordada con los organizadores, se realizó la Cena.

Para nosotros, no había sido un evento más, fue el día en que vimos que aunque pasemos por el valle de Sombra y de Muerte, Dios estará con nosotros peleando y cuidándonos de una forma increíble y sobre natural.

Hoy queda una cicatriz que nos recuerda que Dios brilla sobre toda sombría realidad. Salmo 50:15

22.11.19 El día que vimos a nuestro Dios brillar

¡Adios ANSIEDAD!


Que año más fuerte!! Un golpe difícil de calcular o prevenir en nuestros propósitos de este 2020.

Es fácil, ante todo esto sucumbir, dejar que el temor nos invada y como resultado perder la paz.

Conocí LA ANSIEDAD de cerca, conviví con ella y créeme no es buena compañía.

Mi primer acercamiento fue con los denominados “Ataques de Pánico”, luego de salir de relacion tormentosa, llantos incontrolables y situaciones que parecen multiplicar sus dimensiones frente a nuestros ojos, dejando un estado de impotencia que paraliza.

Pero tiempo después le conocería en todo su fulgor, fue sigiloso su entrar, solo un día comencé a pensar más, en aquello que no tenía, que en lo mucho que Dios me había dado, las redes sociales, me llevaron a hacer balances desgastantes, donde por supuesto yo me veía en desventaja. Me fui alejando cada vez más de la verdad, al punto que mis oraciones se volvieron ocasionales y poco profundas, mis ideas de Dios se transformaron, me sentía lejana, no amada, olvidada.

La vida como resultado de eso, se comenzó a volver más pesada, las cosas que en otro momento eran llevaderas ahora parecían una crisis y poco a poco entre en estados angustiosos que me impedían dormirme pronto, esto es un circulo, un ciclo esclavizante, por causa de no poder descansar como antes, la ansiedad en mi interior aumento rápidamente, al punto que por más de 7 meses deje dormir noches enteras.

Se descompensa todo, me sentía triste, anormal, no tenía fuerzas, ni animo de nada, todo estaba gris, Paz era una palabra lejana para mí.

Jamás tome pastas para dormir (aunque era el consejo general) más bien decidí, volver a conectarme con el Cielo, entregue las mentiras que por meses creí, recordé que soy Hija y que Papá está siempre en control, que sabe exactamente lo que necesito, que cuida y ama, que desea sanar aquellas ideas que están ocultas y que salen a relucir en momentos de crisis, reconocí mi fragilidad y el poco control que tengo para manejar mi vida sola, reconocí que solo tengo un lugar seguro en la Tierra. Fue progresivo, no inmediato pero poco a poco me fui recuperando.

Ahora es cuando rendir el control y volver a nuestro hogar: Sus Brazos es la vacuna contra el Virus del temor.

Te Aseguro no hay otra salida ¡Adelante! Papa te espera con los Brazos abiertos.

Salmo 34: 18-20 Dios siempre está cerca para salvar a los que no tienen ni ánimo ni esperanza. Los que son de Dios, podrán tener muchos problemas. pero El los ayudará a vencerlos. Dios Cuida de ellos y no sufrirán daño alguno.




Nada salió como planee

Todos en algún momento hemos hecho un esquema mental y hasta escrito de lo que consideramos ideal para el desarrollo de un algo en particular, calculamos los pro y los contra y creemos que solo de esa manera preconcebida en nuestra mente las cosas serán maravillosas.

Pero... cuando todo marcha a la inversa y casi en contra de lo que diseñamos, la crisis no tarda en aparecer.

Soné con un embarazo tipo "Película Americana" pintando el cuarto del bebe, con rayos del sol entrando por la ventana, tejiendo ropa y en medio de un ambiente cálido y tranquilo, jummm... Ohhh!! y que decir del parto, mi esposo tomándome la mano en todo el proceso diciéndome "Todo estará bien" y hasta en ingles (jajaja) un pequeño dolor y en medio de un ambiente apacible, recibir al milagro de nuestra vida.

Nada, nada más alejado de lo que fue en realidad, trabaje todo el embarazo, en una entidad del Estado, donde estaba muy lejos de la calidez y bello ambiente, en la mañana y en la tarde vivía el estrés del transporte masivo de la ciudad de Bogotá, apretones, empujones y tensiones que no me hacían justicia por mas barrigona que me veían. Tuve poco tiempo para preparar las cosas como las había soñado, en realidad no pude hacer casi nada al respecto.

y el parto... ni hablar, dilate poco y me dejaron hospitalizada por bajo monitoreo del bebe, me indujeron el parto, a mi esposo lo sacaron de la sala y tuve 8 horas de trabajo de parto sin contar que antes de mi la paciente en sala de parto falleció… ¿Así o mas caótico?

Internamente me frustre por que habíamos orado mucho para que las cosas salieran bien (Lo que creíamos que era bueno, de acuerdo a lo planeado), me sentía abandonada y defraudada. Pero..
en realidad todo estaba saliendo como era mas adecuado y correcto de acuerdo a los perfectos y amorosos planes de Dios.

Una madrugada mientras alimentaba a mi hija, pude ver mas allá de lo que veían mis ojos: Trabajar en esa etapa era correcto y apropiado, por que después del parto decidiría optar por independizarme para poder estar al tanto y asumir la Maternidad 24/7, tuve poco tiempo para preparar detalles y fue lo correcto por que pensábamos que era un varón y en realidad hubiese perdido mi tiempo y dinero … y ni hablar acerca del "parto ideal" la bebe venia muy grande y estaba atorada en el cordón umbilical y en las ecografías no se notaba por la posición en la que estaba, de esperar más tiempo otra historia se hubiera contado.

Entonces ese día comprendí y sobre todo aprendí que cuando las cosas no salen como pensé y que si me he tomado el tiempo para encomendarlas a Dios, así cambien de rumbo o vallan exactamente en contravía de lo pensé, mi respuesta debe ser CONFIAR Y ALEGRARME EN QUE:

Sabemos que Dios dispone todas las cosas , para el bien de quienes lo aman. Romanos 8:28 NVI.

El corazón del hombre traza su rumbo, pero sus pasos los dirige le Señor. Proverbios 16:9 NVI.

¿Y ahora qué?

Hoy vi la historia de un grande de la música que murió, luego de hacer una carrera exitosa, al parecer es una noticia más, sin mayor trascendencia, sin embargo lo que envuelve su deceso es confuso y una de sus hijas está envuelta en los hechos.

El alcohol fue su refugio a lo largo de la vida, lo cual desencadeno grandes problemas de salud, un vacío en su alma que quiso llenar con lo equivocado.

Fama, riquezas, reconocimiento, que al final no le hicieron feliz.

Y si además de giras y conciertos, hubiese hecho carrera con sus hijos, invirtiendo verdades que les ahorrarían dolores y les permitieran ser lo que él no consiguió, ser feliz.

Y si sus hijos no necesitaban grandes lujos si no un padre feliz y no uno exitoso pero denominado “El triste”. Los hijos necesitan padres felices, hogares estables, bases fuertes, enseñanzas congruentes.

Todo esto me hace pensar que hay cosas que perseguimos con desespero y que finalmente no son lo que pensamos, que lo que se considera éxito en la actualidad, no lo es. El afán de apariencia, de encajar y tener un sentido de pertenencia nos hace repetir patrones, de vestimenta, status, posición, que nos alejan del plan único y personal que estaba determinado y optamos por hacer una obra de teatro con la vida que se nos dio para administrar.

Una historia que me conto mi Padre, me permite finalizar de una forma jocosa y contundente…

­­- Un día se le vino la sangre por la nariz en el centro de la ciudad, por lo que se detuvo y subió la cabeza (por que según las abuelas, eso funciona) y en cuestión de minutos muchas personas estaban a su alrededor mirando también hacia arriba, como buscando algo que alguien estaba mirando… al fin uno se animó a preguntar ¿y que es lo que estamos mirando? A su lado alguien dijo: es que él estaba mirando, y el otro le dijo al otro y así sucesivamente… Mi Padre dijo: “Ahh noo, yo no sé ustedes, pero fue que a mí se me vino la sangre, ustedes no sé qué están haciendo aquí… Hasta luego”

Quizás estamos mirando e imitando conductas de alguien que tampoco sabe por qué lo hace.

El Señor dirige los pasos de los justos; se deleita en cada detalle de su vida. Aunque tropiecen, nunca caerán, porque el Señor les sostiene de la mano. Salmo 37:23-24 NTV


¡Esta es mi historia!

“El poder de la honra”

Soy Jenny Carolina García y este es el principio de una historia que me cambio la vida. En el año 2010, un día cualquiera, todo lo que hasta ese momento había sido normal, termino.

La salud, la estima, la fe, mi forma de ver la vida, todo perdió su rumbo normal; fui diagnosticada por un electrocardiograma y luego de unas pruebas de laboratorio con un trastorno del sistema endocrino con causa autoinmune.

¿Auto que? pero si soy Joven. Los que se enferman ¿no son las personas grandes? ¿Qué hice mal?. Los cambios físicos eran evidentes, pero como fueron progresivos no los note tanto. Ojos desorbitados, pérdida de peso acelerada, cabello que se caía por montones, temblores en las manos, falta de fuerza en las piernas, las tareas que antes eran sencillas ahora se hacían difíciles.

Bolsas de medicamentos, citas, sustos, crisis… diariamente debía tomar 7 pastas para lograr equilibrarme, hice todo lo que la medicina me indicó, momentos de pequeñas estabilidades y en medio de todo esto, los comentarios crueles de la gente “ Que le Paso’ “Se ve rara” “Parece otra”. Jamás había pensado en como puede llegar a afectar alguien un comentario espontaneo y casual acerca de un cambio físico o una debilidad, son golpes que afectan la estima (La poca vanidad que hubiera podido quedar en mí, se exterminó por completo). Jamás logré estar en un resultado acorde, eran resultados como "Yoyo" (a veces arriba- a veces abajo) y junto con ellos mis emociones, mi fe y esperanza.

Conocí de Dios desde que era niña, escuche y coloree historias bíblicas donde su poder a muchos sano, a otros resucito y cambio la vida de aquellos que se encontraban con él... pero hasta ahora solo eran eso, para mí… historias.

Después de años mi estómago no resistía más medicamentos y empezó a afectarse también, debía encontrar una salida y pronto. Se agotaron mis estrategias, el yodo reactivo era la última opción médica, pero no garantizaría que quedara sana solo en un extremo menos perjudicial y más llevadero.

Inicie el proceso de preparación para este procedimiento, pero antes de poder realizarlo y sabiendo que no era garantía de sanidad…

Un día, de todo mi corazón me rendí y le dije a Dios “Ya no puedo más” Me sentía muy mal y pensaba que moriría jóven… y en medio de ello, hice la oración Correcta: “Dios Muéstrame porque estoy así”

Ese día comprendí que nada era como yo lo pensaba. El tierno Dios de amor detrás de toda esta historia había estado, estaba y vendría en mi ayuda

Olvide que no perdonar, que deshonrar o quitarles valor a las personas que aunque se equivoquen son autoridad en la vida, se vuelve peligroso.

Efesios 6:2-3 dice Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra.

Mi padre no fue perfecto, creo que ninguno, hizo lo que pudo y dio lo mejor de lo que tenía, pero yo, yo me volví juez de sus errores, critica a sus debilidades y dolor a su corazón, intentaba tener una sana relación con él, pero no lo lograba y un día tome una decisión interna que creí ayudaría: “Sacarlo de mi corazón “ para que nada de lo que hiciera me causara daño, me lastimara, un trato frio se volvió el factor común.

Hasta que un día enfermo de un accidente cerebro vascular, le pedí perdón e intente ser mejor, pero cuando comprendí esta verdad le pedí perdón como nunca, me arrodille junto a su lecho de enfermedad y le pedí perdón y lo perdoné con nombre propio por cada situación que sabía que había afectado nuestra relación.

No sé si me escuchaba, sus ojos estabas medio fijos, no hablaba pero yo veía su pulso presente y sabía que era la oportunidad de cielo para hacerlo mientras aun respiraba. Ese día algo cambio en mi interior y supe que otra historia se escribiría…

Busque personas de mi pasado, les perdoné, no sabía si funcionaria como sanidad del cuerpo, pero lo que si sabía era que mi alma estaba sanando.

Pasaron meses desde ello y tuve que volver al médico a hacer exámenes de control y el resultado de ellos me cambio la vida… Todo estaba funcionando con normalidad, las pastas nunca más las necesite, desde hace 4 años no tomo medicamentos y no por descuido o irresponsabilidad es porque habiendo llevado los síntomas en mi por años, se leer mi cuerpo, todo empezó a tomar el orden correcto.

Hoy uno de mis ojos tiene un ligero cambio que me recuerda todo este proceso que viví, no me deja olvidar el dolor que pase, que me cambio por dentro y se evidencio en mi cuerpo.

Hoy se que el maestro de maestros sigue haciendo milagros con lo que creen en El, ya no fue más la historia de otros, esta es mi historia.



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